Por qué la introducción se escribe al final

Parece contradictorio, pero tiene toda la lógica: solo cuando has terminado de escribir el TFG sabes exactamente qué has investigado, qué has encontrado y qué has concluido. Escribir la introducción al principio suele resultar en un texto genérico y vago. Escrita al final, puede ser precisa, honesta y convincente.

Esto no significa que no puedas hacer un borrador inicial para orientarte. Pero la versión definitiva debe redactarse cuando el resto del trabajo esté cerrado.

Qué debe contener obligatoriamente

1. Contextualización del problema

Sitúa el tema en su contexto más amplio. Por qué es un asunto relevante en tu campo. Apóyate en datos o estadísticas que justifiquen el interés, pero sin excederte: dos o tres referencias son suficientes.

2. El vacío de investigación

Explica qué no se sabe todavía, qué hay de contradictorio en la literatura o qué problema práctico existe y no está resuelto. Este es el "por qué" de tu TFG.

3. Justificación del estudio

Por qué es importante investigar esto ahora, en este contexto y con este enfoque. No es lo mismo que el problema: aquí argumentas la relevancia de tu aportación concreta.

4. Objetivos (resumidos)

Anticipa brevemente qué pretende conseguir el trabajo. No copies los objetivos del apartado correspondiente: redáctalos de forma narrativa e integrada en el texto.

5. Estructura del trabajo

Cierra con un párrafo que describa brevemente cómo está organizado el documento. Ayuda al lector a orientarse y demuestra que el trabajo tiene estructura lógica y planificada.

Errores que arruinan una buena introducción

Empezar con una definición de diccionario

"Según la RAE, la educación es..." es uno de los inicios más desaconsejados en escritura académica. Comienza directamente con el problema o con un dato que contextualice el tema.

Adelantar las conclusiones

La introducción no es el abstract. No reveles los resultados: presenta el problema y anticipa los objetivos, pero deja que el tribunal descubra los hallazgos a lo largo de la lectura.

Hacerla demasiado larga

Una introducción de más de 5 páginas en un TFG de grado suele ser señal de que se está llenando espacio. Lo habitual es entre 2 y 4 páginas, bien escritas y directas al grano.

El tono correcto

La introducción debe sonar segura pero no arrogante. Evita frases como "este trabajo demostrará definitivamente que..." El lenguaje académico valora la precisión y la cautela: "este estudio pretende analizar...", "los resultados pueden contribuir a...".

Persona gramatical

Consulta con tu tutor si tu universidad prefiere primera persona del singular, primera del plural o voz pasiva impersonal. Hay diferencias entre disciplinas y entre departamentos, y es importante ser consistente en todo el documento.

Genera la estructura completa de tu TFG con estas herramientas: