Por qué se produce el bloqueo

El bloqueo casi nunca es falta de ideas. Suele tener otras dos causas: o no tienes suficientemente claro qué quieres decir en ese apartado, o tienes demasiado miedo a que lo que escribas no sea suficientemente bueno. Las dos tienen soluciones distintas.

Si el problema es la claridad: escribe antes de escribir

Antes de abrir el documento del TFG, abre un bloc de notas o papel y escribe libremente qué intentas explicar en ese apartado. Sin preocuparte por el estilo, la gramática ni si suena bien. Solo el contenido. Este proceso de escribir para pensar, no para publicar, suele desbloquear las ideas en minutos.

Técnica: la nota de voz

Si escribir también se bloquea, háblalo. Grábate en el móvil explicando oralmente qué va en ese apartado como si se lo contaras a un amigo. Luego transcribe y limpia. Es sorprendentemente efectivo.

Si el problema es el perfeccionismo: el borrador feo

El objetivo del primer borrador no es que esté bien. Es que exista. Escribe el apartado lo peor que puedas, a propósito, sin corregir nada. Escribe aunque sepas que la frase está mal construida. Una vez que tienes texto, aunque sea malo, puedes mejorarlo. Una página en blanco no se puede mejorar.

La regla de los 15 minutos

Pon un temporizador de 15 minutos y escribe sin parar, sin borrar, sin corregir. Lo que sea relacionado con el apartado. Al acabar, para. El siguiente bloque de 15 minutos empieza a tener calidad. El primero solo necesita existir.

Cambia el orden de escritura

No tienes que escribir el TFG de principio a fin. Si estás bloqueado en la introducción, escribe los resultados. Si los resultados no salen, escribe la metodología. El orden de escritura no tiene por qué coincidir con el orden de lectura. Escribe lo que te salga y rellena los huecos después.

Cambia el contexto físico

Si llevas una hora bloqueado en el mismo sitio, cambiar de lugar puede ser más efectivo que seguir forzando. La biblioteca, una cafetería, un banco en la calle. El cambio de entorno activa el cerebro de una forma que no ocurre cuando permaneces inmóvil en el mismo sitio.

Lo que no funciona

Seguir mirando la pantalla en blanco. Revisar lo que ya escribiste buscando errores. Consultar redes sociales "solo cinco minutos". Abrir más artículos para leer más antes de escribir. Todo eso es procrastinación disfrazada de trabajo.

Usa un punto de arranque externo

A veces lo que necesitas es una primera frase que no viene de ti. Empieza copiando una cita relevante del tema que estás desarrollando y escribe a continuación de ella. La cita actúa como trampolín y el texto fluye a partir de comentar, ampliar o cuestionar lo que dice el autor.

Si el bloqueo viene de no tener claro el esquema, empieza aquí: